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Entradas

Palermo, Sicilia

 En uno de mis dos recorridos maratónicos  en tren por Europa, había conocido Palermo y Catania (con El Volcán Etna incluido). Fue por allá por el 2000, cuando a bordo de un Ferry, desde Napoli, había llegado al puerto de Palermo. En esta ocasión, 20 años después, retornaba, también a bordo de un Ferry, pero que había partido de Génova, a un puerto, mucho más grande y moderno, de Palermo.  Aquella vez solo estaría un día en Palermo, en esta vuelta había reservado un pequeño apartamento en el centro histórico, cerca del viejo puerto, por un mes. Había soñado con sumergirme en el ambiente y la cultura siciliana por mucho tiempo, desde el 1992; ya que en mi primera visita a Italia, alguien me había dicho que yo parecía siciliana, incluso me enseñó mi primera frase en italiano: “Io sono siciliana e Mio marido è molto geloso” (soy siciliana, y mi marido es muy celoso); esto lo debía decir si me encontraba en una situación incómoda con un “ragazzo”. Me encontré un Palermo, en m...

Cincuenta

  Y llegué a los cincuenta, después abundantes aventuras, cientos de momentos de literal locura, cantidad de alegrías, un mar de lagrimas, suficientes recuerdos para mis años de mecedora, y mil y una historias que contar. En mis primeros diez años, disfruté del jugar al aire libre, de encaramarme en incontables árboles, bañarme en ríos y playas, enterrarme en la arena, elaborar bizcochos de lodo adornados con piedras de colores, hacer collares de flores, perseguir mariposas  y correr con pies descalzos en la grama. Hasta llegar a los veinte, me enamoré decenas de veces, viví intensamente los veranos, descubrí y asumí el romanticismo, me uní a las filas de los rebeldes sin causa, atesoré en mi corazón hermanas de la vida y me suscribí al club de los eternos aventureros. De los veinte a los treinta un hoyo negro absorbió parte de mi corazón cuando partió mi madre; me hice profesional, recluté como mejor amiga a soledad, confeccioné mi uniforme de viajera empedernida, descubrí la...

Genova

  ¿Cómo podría describir Génova? Es una ciudad del norte de Italia, está en Liguria, y fue donde “supuestamente nació Cristobal Colon”......Pero hacerte ver, sentir, apreciar Génova....Bueno, ¡eso, será muy difícil!. Imagínate la isla Tortuga, en la película “Piratas del Caribe”; imagínate un puerto en Europa, pero que es internacional; imagínate gente de todo el mundo en un mismo lugar; imagínate Napoli en el Norte: Suma todo eso, y ponle algo más de imaginación, y tendrás una idea vaga de Génova, Italia. Luego de una Italia algo “snob” en los alrededores del Lago Como, entrar en la dimensión “Génova” es algo como sacado de una película. Hoy, tratando de describir esta ciudad italiana, aún no encuentro las palabras. Es una ciudad portuaria, histórica, cercana a otras ciudades turísticas de la “Riviera Italiana”; desde Génova puedes con facilidad recorrer Sanremo, San Marino, La Spezia, La hermosa isla Palmaria, Lerici, entre otros muchos lugares en la costa de Liguria. En Génova d...

Como, Italia

  Mi ticket de tren Eurail, ya me había llevado de Madrid a Barcelona, a Paris, Hamburgo, Estocolmo, Uppsala, Helsingborg, Malmö, de vuelta a Hamburgo y de allí a Múnich.  Desde Múnich, me dirigí a Como, Italia. Un largo viaje en tren, en el que disfrutas de espectaculares vistas, y aprecias cuando pasas de un tren manejado con el rigor aleman y/o suizo, a un tren manejado con el desenfado italiano. Como es la ciudad principal del conjunto de ciudades y pueblos que bordean el lago Como, el cual dibuja una especie de “Y” de agua en el mapa. Su centro histórico es una ciudad amurallada, dentro de la que se desarrolla la mayor parte de su actividad turística y náutica. Desde el puerto de Como, puedes embarcarte y visitar las diversas ciudades y pueblos más conocidos, y que están dispersos a todo lo largo del particular y famoso lago. Como es una ciudad muy linda, pero demasiado turística para mi gusto. Si vuelvo a visitar el área del Lago Como, me quedaría en otro de los tantos p...

República Dominicana

  Y hoy me apetece compartirte lo que amo de mi República Dominicana, mi tierra.  República Dominicana verdaderamente lo tiene todo:    Tiene una envidiable línea costera que cuenta con un inventario de playas distintas una de otra; además de zonas de arrecifes, que da la oportunidad de disfrutar de paisajes marítimos dramáticos y que deleitan la vista. Un país entre el Mar Caribe y el Océano Atlántico, que reinventa azules y verdes.   Tiene montañas y lomas; ríos y bosques; cuevas y llanos; todo un circuito de verdes parajes para ser explorados. Pero también, áridos e impactantes escenarios, que te hacen olvidar que estás en una isla caribeña.   Tiene un clima que impide el aburrimiento; pues “el día más claro llueve”, y te conmina a reinventar planes y agendas; pero que a la vez , refresca el calor tropical; e intensifica los colores y olores en ciudades, playas y montañas. Así mismo, el día más gris, se convierte, en menos de una hora, en uno soleado e i...

Más de 65 ciudades en un año

  Entre el 2019 y el 2020 me las ingenié para visitar más de sesenta y cinco ciudades y pueblos en diez países europeos. A mis cuarenta y nueve, y luego cincuenta años, me las arreglé para encontrar las energías, y recorrer Sola lo mejor de cada una de esas ciudades y esos pueblos. En este blog te he ido contando mis aventuras, percepciones y recuerdos.  Viajar sola, para mi, es filosofía, estilo de vida...Me gusta el reto de motivarme a mi misma, saber que solo yo soy responsable de mi, y encargarme de planificar lo mejor para mi viaje. La seguridad es uno de los temas más importantes para mi; y cuido mucho los lugares en que elijo hospedarme; si es que decido quedarme por más de un día  (¿hotel o apartamento?; zona de la ciudad o del pueblo; ¿me quedo o solo me paso el día?). Además soy muy consciente de que si salgo a cenar, o a bailar, o a disfrutar de algún espectáculo nocturno, solo me tengo a mi, para mantenerme segura y llevarme sana y salva a mi lugar de destino....

Ciudadana Dominicana

 Hoy quiero expresar lo que en mi interior grito: ¡Soy una ciudadana dominicana!. Amo mi país y me duele: Siempre me ha dolido y siempre lo he amado, desde niña.  En el transcurso de mis cincuenta años de vida, he tenido la oportunidad de conocer otros países y ciudades del mundo; y he tenido contacto con otras culturas y pensamientos. Esto sólo reafirmó en mí, mi dolor y amor. Amor, porque República Dominicana verdaderamente lo tiene todo. Extensa y compleja historia (para ser un país joven); rica cultura; hermoso, abundante y completo territorio; gente sencilla de amplia sonrisa y noble corazón. Dolor, porque se ha jugado a eternizar el caos en un país tan pequeño y con tan pocos habitantes. Cuando una ha tenido la oportunidad de ver cómo, países enormes en territorio y población, pueden tener éxito en su funcionamiento; en República Dominicana duele ver cómo se apuesta al desorden.  Mi alma Dominicana sufre. Sufre porque no puede ser libre y disfrutar de su propia tier...